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miércoles, 11 de noviembre de 2009

SEGUNDO GOBIERNO DE FERNANDO BELAUNDE TERRY

EL SIGUIENTE ES UN TRABAJO REALIZADO POR ALUMNOS DE LA UNIVERSIDAD DE LIMA A LOS CÚALES AGRADECEMOS SU PARTICIPACIÓN Y SU ÍNTERES POR DESARROLLAR ESTE TIPO DE TEMAS RELACIONADOS CON LA CUULTURA E HISTORIA DE NUESTRO AMADO PERÚ.

ADELANTE..!!!

•JACKELINE VINGERHOETS
Campaña y llegada al poder.

•ROCÍO CASTRO PINTO
Inicios del terrorismo.

•MARCIAL TAPIA
Crisis económica y Fenómeno del niño.

•GERMÁN CÓNDOR
Conflictos y relaciones internacionales.

•RICARDO BURGA
Fin del gobierno (Balance de lo positivo y negativo.)




Introducción

En el siguiente trabajo tocaremos el segundo gobierno de uno de los mejores presidentes del Perú. Fernando Belaunde Terry, donde explicaremos las causas de los principales aciertos y desaciertos ocurridos en este quinquenio (1980 – 1985).
Es importante tocar este tema pues nos ayuda a comprender mejor nuestro presente y como las acciones del pasado repercuten en el presente y tienen consecuencias nefastas.

Uno de los principales temas que se tocarán en este artículo será el nacimiento del terrorismo con Sendero Luminoso y el MRTA (Movimiento Revolucionario Tupac Amaru). Asi como las causas del porque de su crecimiento. Lo que nos ayudará a comprender las dos décadas más crueles vividas en el Perú.
Veremos también las relaciones exteriores y sobre todo el conflicto con el Ecuador del “falso paquisha” que nos ayudará a conocer las actuales relaciones que llevamos con ese país y cuales fueron las causas de ese conflicto y que recientemente se han solucionado.
El objetivo de este trabajo es conocer un poco más acerca de nuestro pasado para conocer mejor el futuro y no repetirlo. Las cosas buenas son de admirar durante este gobierno, pero como siempre buscamos explicar las causa de las malas cosas hechas durante este gobierno.

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Campaña y llegada al Poder de Fernando Belaúnde Terry

Al regresar el arquitecto Fernando Belaúnde Terry al Perú halló una oportunidad propicia para renovar e intensificar su campaña electoral para ser presidente de la republica, con un país empobrecido y con miedo a la dictadura.
Su campaña se baso en dar una imagen carismática, eso ayudo mucho a su campaña, porque el país vivía un periodo de maltratos por los militares que eran muy rígidos y abusivos; él con su gracia, dominio de personalidad, tranquilidad y amabilidad, conquisto a todos los peruanos, que no dudaron en votar por él
Prometió un programa de ofertas electorales, que incluía un millón de empleos, la construcción de viviendas a bajo precio donde podrían ser compradas con grandes facilidades y carreteras donde se una la costa, sierra y selva.,basada en el crecimiento y desarrollo nacional,, también restablecimiento de la democracia con ayuda de sus colaboradores del partido acción popular y con los otros partidos políticos que deseaban la paz y la libertad de expresión para todo el pueblo peruano.,
También prometió propuestas económicas, e industriales a favor de la población. Y en el sector agrícola devolver las tierras a sus propietarios y dar más trabajo en ese sector.
Su campaña tuvo la particularidad de que recorrió todo el interior del país hasta en los lugares donde nunca antes había llegado ningún otro presidente esto ayudo a que más gente votara por el ya que lo conocían en persona

Tras 12 años de gobiernos militares el General Francisco Morales Bermúdez convoco a elecciones para mayo de 1980 esta elección era diferente a las anteriores en primer lugar porque lo poco que quedaba de la derecha tradicional prácticamente había desaparecido como parte de la violenta transformación sociopolítica de los años 70. En segundo lugar, la izquierda, como un disímil conjunto de fuerzas con diferentes ideologías, estrategias y tácticas, aparecía como la novedad más importante de la vida político-partidaria de entonces. En tercer lugar el número desmesurado de candidaturas en total se presentaron 15 candidatos, En cuarto lugar ninguno de los candidatos era independiente, todo pertenecían al a un partido político. Por ultimo la gran mayoría de los electores concurrían a las urnas por primera vez debido a que se amplio el voto a los jóvenes de 18 años de edad, se amplio el voto a los analfabetas y se instauro el preferencial.
Existía un ambiente tenso por la presencia del terrorismo, la gente tenía temor de acudir a las ánforas, una semana antes de las elecciones el grupo terrorista Sendero Luminoso incendió un local municipal, las ánforas y las cédulas electorales en el poblado de Chuschi, en el departamento de ayacucho (cuna del terrorismo) esto influyo en la población de tal manera que el 15% de los votos fueron en blanco.
Los principales candidatos para la elección a la presidencia eran tres: Fernando Belaúnde Terry, líder de Acción Popular, Ex Presidente derrocado por el golpe de Estado del general Velasco Alvarado, Armando Villanueva del Campo, por el partido aprista peruano con mucho arraigo popular y Luis Bedoya Reyes, ex Alcalde de Lima representante del Partido Popular Cristiano. Cuando se realizaron las elecciones presidenciales el 18 de mayo de 1980, hubo una concurrencia de 5’307 465 electores; Belaúnde logro ser el ganador con el 45.4% gracias a que esta era la ultima elección en la que todavía no era valida la norma de que se necesitaba al menos la mitad de los votos para ganar la elección.; mientras que sus competidores solo obtuvieron: el partido Aprista 27.4% y el partido Popular Cristiano 9.6%.
Uno de los factores que influyo en que Belaúnde gane las elecciones presidenciales fue la muerte de Haya de la Torre que desencadeno una fuerte pugna entre sus líderes más importantes del partido aprista. Se dividieron los apristas en dos partes: por un lado estaba el ala radical, representada por Armando Villanueva del Campo, quien contaba con el apoyo de Alan García, que solo tenía 30 años de edad .y por otro lado la posición más centrista con Andrés Townsend Ezcurra.
Belaúnde asumió el mandato el 28 de noviembre de 1980 obteniendo mayoría parlamentaria en el congreso y ese mismo día promulgo la constitución de 1979, declaro la amnistía política general y dispuso la devolución de los diarios y medios de comunicación incautados a sus legítimos propietarios. Esta vez tenía la mayoría en la cámara a comparación del anterior gobierno y la mayoría relativa en el senado porque esta vez los representantes de la Partido Popular Cristiano se unieron con los del Acción Popular Se renovó totalmente el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo del Perú. Este gobierno generó muchas expectativas entre la población, ya que se trataba del retorno a la democracia . que era el punto mas fuerte debido al clima dictatorial existente, y al hecho de no haber concluido su periodo para el que fue elegido, la gente sentía que era una forma de reivindicarlo


El golpe de estado había llevado al país a una crisis económica y social, donde había escasez y racionamiento de alimentos, los medios estaban estatizados, y había escasez de combustible

CONCLUSIONES


•El Perú vuelve a la democracia después de varios años de varios gobiernos dictatoriales.

•Belaúnde llego al poder gracias a que tuvo un gran carisma por haber tenido una campaña que llego a lugares que nunca nadie antes había llegado y por el problema que tenía el APRA.

•Belaúnde fue el último presidente que no necesito tener por lo menos la mitad de los votos para llegar a la presidencia.

•Belaunde gracias a la alianza que logro con la Partido Popular Cristino pudo tener la mayoría en la cámara.

•El Perú puso todas sus expectativas en el gobierno de Belaunde ya que los gobiernos militares fueron un fracaso.

•Se ve como Sendero Luminoso desde que empieza el gobierno de Belaunde a está presente y está organizado para cometer un ataque como ese incendio


Terrorismo en el 2do gobierno de Fernando Belaunde: Sendero Luminoso y el MRTA (1980 – 1985)

El 2do gobierno de Belaunde estuvo marcado por distintas situaciones como el fenómeno del niño, crisis económica etc. pero ninguna marco tanto en la historia del Perú como el terrorismo. En esta etapa se dio el comienzo de lo que sería una triste realidad que le toco vivir al Perú, sobre todo a sus zonas más pobres y marginadas. La parcial indiferencia del gobierno de Belaunde por querer de alguna forma minimizar el problema provoco una sangría y dolor incalculable en la población tanto con sus muertos y desaparecidos.
El presente trabajo se analiza los orígenes fundamentales de Sendero y el MRTA y sus acciones a partir de 1980 a 1985 y la posición que tomo el 2do gobierno de Belaunde para erradicar este problema.

ORIGENES PARTIDARIOS E IDEOLOGICOS
Sendero Luminoso

Lider: Abimael Guzmán Reynoso “Presidente Gonzalo”. Su liderato fue establecido en la tercera Conferencia Nacional del Comité Central Ampliado en 1983 en la que lo nombran presidente del PCP, del EGP y de la Republica popular del Perú.
La base ideológica y política de Sendero Luminoso esta dentro de la llamada Base de Unidad Partidaria la que consta de 3 elementos fundamentales:
- Concepción ideológica: El Marxismo-Leninismo-Maoísmo-Pensamiento Gonzalo .
- En las Bases de la discusión del Partido Comunista Peruano se puede extraer una idea general de este :
“Continuando el desarrollo del marxismo-leninismo-maoísmo, el Presidente Gonzalo enarbola, defiende y aplica esta nuestra invicta e inmarcesible ideología constituyendo el marxismo- leninismo- maoísmo -pensamiento Gonzalo, la base de unidad del partido, desarrollando la revolución peruana y aportando a la revolución mundial.”
El pensamiento Gonzalo aspiraba a ser una doctrina ya que sus seguidores, los senderistas veían este pensamiento como la guía para la revolución peruana en la que viene a ser la aplicación del Marxismo-Leninismo- Maoísmo a la realidad peruana. Aunque para esto se les exigía un estudio a profundidad de este pensamiento para poder comprender la línea política general en la que se encontraba principalmente la línea militar.

• El programa (efectuación de los actos que querían realizar)
- Aquí se establecía los objetivos) para lograr la captura del poder en el país basados en su ideología. Se dividía en: Programa Concreto y General.
• La línea política general (como agrupar a los diversos estamentos de la sociedad.
- La línea internacional, la revolución democrática y la línea militar( sus elementos son: La guerra popular, La construcción de las fuerzas armadas revolucionarias FAR y La estrategia y táctica)

Sendero Luminoso estableció ciertos planes para lograr su propósito: llegada al poder en los cuales se divide en:
- Plan de inicio (17 de mayo – diciembre de 80)
- Plan de despegar guerra de guerrillas (Enero 81 – Enero 83)
- Plan de conquistar bases de apoyo (Mayo 83 – Setiembre 86)

(Existen posteriores planes pero solo nos enfocaremos hasta finalizar el gobierno de Belaunde)


Formas de Lucha
Se dio mediante:
- Combates Guerrilleros
- Sabotaje
- Aniquilamientos selectivos
- Agitación y propaganda
- Paros armados

Movimiento revolucionario Túpac Amaru (MRTA)

Líder: Víctor Polay Campos , “Comandante Rolando”.

Ideario del MRTA:

- El MRTA busca en la historia del Perú y sus raíces la justificación de su existencia como organización política (desde la resistencia indígena al colonialismo español pasando por la revolución de Túpac Amaru hasta nuestros días. )

- La forma como asume la ideología marxista-leninista en la que ve esta combinación de ideologías como un dinámico conjunto de leyes y principios que se nutren con lo más avanzado del pensamiento y la praxis revolucionario de la época.

- Su programa dicta la revolución socialista como el objetivo a conquistarse. El socialismo es la única salida a la profunda crisis del sistema imperante.
El MRTA considera que dentro del nuevo estado que quieren establecer es factible la amplia libertad política y cultural del pueblo, logrando superar los abismos sociales que separa a la población se lograra la verdadera libertad del pueblo.

Proyecto y organización

1) La guerra revolucionaria (formas de lucha y organización que supeditan a la lucha armada)

2) La construcción de la fuerza política y la fuerza militar del pueblo en la medida que se impulsen mutuamente.

3) La guerra revolucionaria se desarrolla tanto en la ciudad como en el campo.

Acciones del 2do gobierno de Belaunde frente al terrorismo

En este gobierno se pretendió ocultar al país la rebelión que se formaba y que exploto en Chuschi en mayo de 1980(El 17 de mayo de 1980 en la localidad ayacuchana de Chuschi, un grupo armado de cinco encapuchados irrumpió en el local donde se guardaban las ánforas y padrones para las elecciones nacionales del siguiente día y quemaron once de ellas , tenían como líder a Edith lago). Se fortaleció la zona con destacamentos policiales en medio del absoluto silencio. A fines de 1981, se comenzó atacar puestos policiales por lo que a las provincias ayacuchanas afectadas se les declaro Zona de Emergencia .La prensa a raíz de esto comenzó a especular de terrorismo con la cual vinculaban también al narcotráfico y la subversión pero esto se negaba por todos los medios y solo se atinaba a esclarecer que pertenecían a hechos puramente delincuenciales. Esta posición se mantuvo hasta el fin del gobierno de Belaunde.
Desde Chuschi hasta el 29 de diciembre de 1982, día en que las Fuerzas Armadas junto a las fuerzas policiales ingresan a combatir la subversión en Ayacucho, se desarrolla una primera etapa de la «guerra» desencadenada por Sendero Luminoso. También en 1982 se dio el despliegue de Sendero Luminoso con el escape de la cárcel de Huamanga Sin embargo, lograron la fuga de 304 presos, (de los cuales aproximadamente 70 eran senderistas) entre los cuales se encontraban Hildebrando Pérez Huarancca y Edith Lagos. A pesar de la intervención de los militares la implementación de la practica neocolonial de enfrentar nativos con nativos mediante la formación de rondas o grupos de defensa civil la rebelión siguió creciendo ya que en 1983 se produjeron 1,123 acciones de sabotaje, terrorismo y guerrilla, contra las 891 que ocurrieron en 1982, las 715 de 1981 y las 219 de 1980 .
La creciente sensación de desgobierno, debido homocidio de funcionarios públicos y los continuos asaltos a puestos policiales en Ayacucho, aceleró la decisión del ingreso de las fuerzas armadas en la lucha antisubversiva. El 27 de Diciembre 1982, Belaunde dio un ultimátum de 72 horas para que los terroristas entreguen sus armas antes que las fuerzas armadas tomaran el control de la zona de emergencia. El 31 de diciembre dos mil efectivos tomaron posesión de las provincias en emergencia. Las provincias de Huanta y La Mar fueron asignadas a la Infantería de Marina bajo la dirección del comandante Vega Llona. Comenzaba la etapa más sangrienta del conflicto armado interno en la sierra sur-central.

A raíz de tantos ataques a comunidades campesinas así como las respuestas en contra a los senderistas( la más sonada, fue la de los iquichanos en las alturas de Huanta, quienes en enero 1983 mataron a 7 senderistas en la en Huaychao, como reacción al homicio de autoridades comunales.) y el ataque a una comisaria en Villa el Salvador(por parte del MRTA) el gobierno de Belaunde decidió establecer el 20 de julio de 1984 en acuerdo con el consejo de ministros y por medio de una resolución suprema, el control absoluto por parte de las Fuerzas Armadas ya que el gobierno buscaba desenfrenadamente acabar con esta guerrilla ante el fracaso de las fuerzas policiales.
Esta medida conllevo aun más al caos ya que el resultado fue desastroso, el terrorismo (Sendero Luminoso y el MRTA) continuaron en ascenso; en 1984 ocurrieron 1.760 acciones y en 1985 aparecieron 2050, más aun en 1984 con la penetración del MRTA .

Al finalizar el gobierno de Belaunde Terry se vio que Sendero Luminoso y el MRTA habían avanzado más de lo que se imagino comenzando una etapa oscura en la historia peruana tanto por el terrorismo como por la violación de derechos humanos(Informe de Pérez Esquivel) realizados en el gobierno de Belaunde.

Análisis del tema:
En mi opinión este tema es uno de los más importantes, por no decir el más importante del gobierno de Belaunde ya que relata cómo se dio inicio a la época de terror en el Perú. En el libro de Estado y guerrillas en el Perú de los 80’s de Yehude Simón pude ver una visión más neutra de lo que viene a ser la historia de esta época y no solo enfocarse en el terrorismo en si sino en las acciones del gobierno de Belaunde. En los 2 libros “Sendero” de Gustavo Gorriti y “Inicio, desarrollo y ocaso de terrorismo en el Perú” de Benedicto Jiménez se puede apreciar los orígenes, avances y etc. de Sendero Luminoso y el MRTA dando una idea amplia de cómo operaban y se organizaban. Y por último, en los informes de La Comisión de la Verdad y Reconciliación se puede ver una visión más amplia de las acciones y atentados que realizo el terrorismo tanto en provincia como en Lima. Desde mi punto de vista, este tema nunca debe de ser olvidado ya que es una etapa dolorosa pero importante en nuestra historia ya que un país que olvida su historia está condenado a repetirla.


Crisis económica en el segundo gobierno de Fernando Belaunde

En esta parte trataremos como la situación económica del país tiende a caer drásticamente en segundo gobierno de Fernando Belaunde debido a varios factores que se dan simultáneamente como fueron entre los más importantes las limitaciones del modelo liberal-conservador del gobierno, el fenómeno oceánico-atmosférico del niño en 1983, pero también destacando algunas malas decisiones del gobierno que mas que calmar la situación fueron elevando poco a poco la inflación y el malestar general de la población y algunos factores extras que terminaron de desencadenar toda la situación como las migraciones de la sierra a la costa que termino en un desbalance de fuerza laboral inusitada que lleva a la formación de grupos guerrilleros como el MRTA y Sendero luminoso. Finalmente mencionar algunos índices importantes como la inflación que crece llegando a tener los índices más altos del siglo, como nuestra moneda se devalúa llegando a producirse una incesante depreciación del sol, y como fluctuó la deuda externa en este periodo.

Antes de comenzar a comentar el segundo gobierno de Fernando Belaunde, cabe mencionar que cuando este sube al poder el Perú se encontraba en una tendencia negativa, pues venia de enfrentar la recesión de los 80 y una seria crisis financiera, el país no había crecido entre 1975 y 1979, al contrario la economía había sufrido un colapso en la estabilidad financiera y al mismo tiempo se había dado un crecimiento excesivo de la presencia del estado en las actividades productivas.

Cuando Fernando Belaunde sube a la presidencia del Perú, a sus 77 años, el estado plantea una serie de medidas restructuración para plantear el pluralismo económico, sosteniendo que la iniciativa privada era libre, y para ejercer una economía social de mercado. La naturaleza de una nueva economía mixta quedaba clara cuando se permitió la actividad empresarial del estado con la fin de prestar servicios públicos y alcanzar los objetivos de desarrollo.
Este esfuerzo por poner en marcha una economía liberal, coincide con los modelos de Argentina, Chile y Uruguay; sin embargo, la meta era implementar cambios dentro de los límites democráticos, queriendo decir, que la aplicación del nuevo modelo tenía que hacerse tomando en cuenta las posibles reacciones, tanto positivas como negativas de los diversos grupos de la sociedad.
El primer paso en el año 1980 fue eliminar los subsidios que mas que ayudar el déficit fiscal, prevenían su crecimiento, sin embargo esto no ocurrió en la cantidad necesaria; es por esto, que las medidas de ajuste se dieron a partir de enero de 1981, cuando ocurre una de las primeras medidas económicas fuertes, se elevan los precios controlados sustancialmente. A pesar que esto tendría un efecto inflacionario, la reducción de subsidios y controles de precios buscaban que los precios llegaran a un nivel correcto.
Estas medidas hicieron que se dé un cambio en el equilibrio económico entre 1980-81

• Se reducen los ingresos de 44.9% a 38.9% del PBI

• Disminuyen los gastos corrientes de 42.4% del PBI a 38.3%

• El ahorro público cae de 2.5% del PBI a 0.6%

• Déficit fiscal de 6.6% del PBI

La combinación de la liberación de importaciones con un excesivo incremento en la inversión pública, fueron los dos factores determinantes de la evolución negativa de la situación fiscal.
El banco central de reserva aplica un freno monetario, negándose a financiar con emisión monetaria el exceso de gasto gubernamental, por lo que el gobierno central busca otra fuente de financiamiento que fue el endeudamiento externo.

La deuda externa total creció de $ 9.606 millones de dólares a $ 11.465 millones entre 1981-1982.
La recesión internacional agrava la situación nacional haciendo que los precios de las exportaciones caigan rápidamente, causando una reducción en el valor de lo exportado. A todo esto se le suma la elevación de la tasa de interés de la deuda externa, que frente a la crisis de 1982 acabaría por hacer que la banca
Tasas de Crecimiento (variación porcentual anual)

privada internacional deje de prestarnos dinero.
PBI Consumo Inversión Exportaciones Importaciones
1980 4.9 6.4 44.6 -11.6 36.4
1981 5.1 2.7 24.1 0.2 18.7
1982 -0.2 1 -8.8 11.6 1.5
1983 -12.6 -4.9 -39.1 -11.6 -25.6
1984 5.8 3.2 -8.1 5.3 -19.5
1985 2.2 4.2 -14.9 3.5 -7.7

Toda esta situación obliga a dar un cambio drástico en la política económica a partir de 1982, sin embargo las importaciones siguieron altas y el sector público no se ajusto ante el entorno internacional.
En abril de 1983, el país decide no pagar más los intereses de la deuda externa y logra reprogramar los pagos de esta hasta el próximo año, sin embargo la mala situación económica del país no permitió cumplir con los pagos, por lo que en agosto de 1984 se deja de pagar la deuda externa.
En 1983 la situación se agrava aun más considerándose este el peor año del gobierno, pues ocurre un hecho inesperado: la corriente del niño azota al país con gran fuerza, sumado a la política fiscal y monetaria que terminarían por hacer que el gasto público se reduzca en un 7%.
Desde los primeros meses de este año, la inflación sube a un ritmo anual de tres dígitos y los precios se disparan, entre el año 1982 y 1983, la producción industrial disminuyó en un 25%, la agrícola en un 17% y la de construcción en un 19%.
El fenómeno del niño agrava enormemente la situación del país, junto con la recesión venia de antes. En 1983 la agricultura cae 12%, la pesca 40%, la minería en 8% y la industria procesadora de recursos primarios en 17%. Acabando en una disminución de casi 12% del PBI de los cuales solo el 4% es causante dicho fenómeno. El mismo caso se da con el tema de la inflación, la cual llega a ser de 125.1% de los cuales solo el 17% son atribuidos al fenómeno natural.
El desastre natural llega a causar grandes pérdidas por más de $ 1,500 millones de dólares, afectando negativamente a la agricultura y a la pesca, destruyendo poblados en el norte del país, aumentando el gasto del estado enormemente.
A todo esto se suma la temporada de sequias que se producen en los departamentos de Puno, Cusco y Apurímac que por una parte retrasó el mercado productivo regional y por otra causa gastos extras al estado para damnificar a esta población que alcanzó aproximadamente 300 mil familias campesinas, cuya actividad económica fundamental era la actividad agrícola.

Evolución de la extracción y producción de Anchoveta, limón y algodón

1982 1983 1984
Anchoveta1720. 4118.4 23
limón 50 37 74.1
Algodón 256.1 105.1 202.6




Junto con esto se da la caída de la inversión privada en un 35%, manteniéndose esta cruda situación por el largo de 18 meses.
En el año 1984 para salir de la recesión, se dan una serie de medidas como elevar el arancel promedio, elevan los subsidios a los precios controlados manteniendo sus ajustes mensuales promoviendo la mejora de la situación, se disminuye los gastos corrientes de 47% a 40% del PBI, logrando que el ahorro corriente pase a ser positivo, de -2.5% del PBI a 0.9% en 1984. Dicho año, la recesión económica pudo ser superada por un cambio positivo en los mercados internacionales de minerales que el país exportaba, sin embargo el aspecto financiero no vio mejoras.
Seguido a esto las exportaciones mejoran creciendo 5.3% y se reducen las importaciones a 19.5%
Para el año 1985 el país se encontraba en una situación económica deplorable con el dólar equivalente a 12,000 soles y una inflación de 230%, una deuda externa increíblemente alta de más de $ 14,000 millones de dólares, con la tercera parte de la PEA en una situación de desempleo.

Conclusiones

• Cuando Fernando Belaunde sube al poder, el Perú se encontraba en una tendencia negativa, pues venia de enfrentar la recesión de los 80 y una seria crisis financiera, el país no había crecido entre 1975 y 1979.

• Se pone en marcha una economía básicamente liberal, contrastaba con los modelos vistos en Argentina, Chile y Uruguay.

• La combinación de la liberación de importaciones con un excesivo incremento en la inversión pública, fueron los dos factores determinantes de la evolución negativa de la situación fiscal.

• La recesión internacional agrava la situación nacional, causando una reducción en el valor de lo exportado.

• En 1983 la situación se agrava aún más considerándose este el peor año del gobierno, pues ocurre un hecho inesperado: la corriente del niño que llega a causar grandes pérdidas por más de $ 1,500 millones de dólares, afectando negativamente a la agricultura y a la pesca, destruyendo poblados en el norte del país, aumentando el gasto del estado enormemente.

• En el año 1984 para salir de la recesión, se dan una serie de medidas drásticas, logrando que la recesión económica puedo ser superada por un cambio positivo en los mercados internacionales de minerales que el país exportaba, sin embargo el aspecto financiero no vio mejoras.

• Balance final año 1985: inflación de 230%, deuda externa mas de $ 14,000 millones de dólares.



Conflictos y relaciones internacionales en el 2do gobierno de Fernando Belaunde


Si hablamos de relaciones exteriores, podemos mencionar como han sido estas con nuestros países vecinos del continente. Nuestro país ha tenido buenas y malas relaciones con algunos países, por ejemplo, con Chile tuvimos un conflicto que duró años y hasta hoy hay pequeñas rencillas entre nuestro país y el vecino del sur. Enfocándonos en nuestro trabajo de investigación, esta parte se encarga de las relaciones peruanas durante el segundo gobierno del Arq. Fernando Belaunde Terry, el cual tocará a fondo el conflicto con Ecuador en el año 1981, el problema de la embajada peruana en Cuba (1980) y la intervención peruana en la guerra de las Malvinas (1982). En las siguientes líneas, explicaremos como se originó cada evento, las reacciones que tomó el presidente y cómo se puso fin a estos problemas.

LA EMBAJADA PERUANA EN CUBA

A comienzos del gobierno de Belaunde, este enfrentó su primer desafío con respecto a las relaciones exteriores. En enero de 1980, tras un violento ingreso al poder por parte de Fidel Castro, muchos cubanos quisieron escapar del régimen autoritario de Castro y en su intento por escapar unos 20 ó 30 cubanos ingresaron a la embajada peruana en un autobús. El embajador de ese entonces, Edgardo de Habich Rospigliosi, dio la orden para que las fuerzas especiales cubanas entren para desalojar a los invasores, sin embargo, esta acción no fue bien vista por el presidente Belaunde ya que optó por destituir al embajador.

Pero fue en abril cuando comenzaron los problemas para el presidente Belaunde. Un grupo de personas entraron violentamente, utilizando armas de fuego generando el pánico dentro de la embajada, además de causar la muerte de un militar cubano. Por este motivo, Fidel Castro mando una ultimátum al gobierno peruano para que entregue a los refugiados en la embajada. Ante la negativa del presidente, Castro optó por retirar la seguridad de la embajada y decidió cortar las cercas metálicas que protegían la embajada.

El punto más fuerte de este conflicto fue cuando Castro dio un anuncio que la embajada peruana estaba abierta para todas las personas que querían irse del país. Esto generó tal desesperación en la gente que cerca de 10 834 personas ingresaron violentamente a la embajada haciendo destrozos, utilizándola como refugio hasta que puedan lograr salir del país.

“…Existe un deseo de traer a este continente los grandes conflictos de los superpoderes. Ése es el problema, como ya hemos visto en el caso de Cuba. Y es una lástima, porque Centroamérica es una región que tiene que trabajar en paz porque es una región pobre.”


Finalmente la crisis en Cuba terminó en junio de aquel año (1980), cuando se repartieron visas humanitarias a las personas que a los refugiados de la embajada. En lo que respecta a nuestro país, el presidente dio asilo a 420 cubanos, cifra que se transformaría en 750. Años más tarde los refugiados emigrarían a diferentes países o algunos se quedarían en nuestro país.

EL FALSO PAQUISHA

En primer lugar, tocaremos el conflicto del falso Paquisha (alto Comaina) que sucedió en 1981 a un año de mandato. Por el año de 1978, durante el gobierno de Francisco Morales Bermúdez, el ejército peruano había abandonado algunos puesto de vigilancia territorial en la zona nororiental de la Cordillera del Cóndor. Los ecuatorianos como observaron deshabitada esa zona se apoderaron de ella, tomándola como parte del territorio ecuatoriano, fue durante un vuelo de uno de nuestros helicópteros que detectaron banderas ecuatorianas y puestos avanzados en territorio nacional. El presidente ecuatoriano Jaime Roldós Aguilera se pronunció y dijo que una nave peruana estaba entrando a zona ecuatoriana sin autorización dejando un herido en su vuelo de rutina.

El presidente Belaunde ordenó el inmediato desalojo de las tropas ecuatorianas en territorio netamente peruano. El comandante general Eduardo Salhuana Mackee fue el encargado de toda la operación para retomar territorio peruano, el cual fue llamado Paquisha. El 30 de enero se da la orden de recuperar a toda costa la zona del falso Paquisha, así que aviones bombardearon la zona a medida que tropas peruanas retomaban nuestro territorio. Toda esta operación en conjunto se llamó “Zancudo”. El mismo presidente fue hasta el lugar para asegurarse de que había sido tomado el territorio peruano, así un 31 de enero de 1981 las banderas peruanas izadas por el mismo Presidente demostraron que la zona de “falso Paquisha” fue devuelta al Perú por la acción conjunto del gobierno y el ejército peruano.

“…los soldados de ahora somos herederos de la gloria de los combatientes de la Cordillera del Cóndor y de su patriotismo, que su ejemplo constituye el acicate para continuar con nuestra preparación militar y que la sangre derramada sea el grito de aliento y compromiso.”

Luego de recuperar territorio peruano, a pesar que el gobierno ecuatoriano siguió diciendo que esas tierras le pertenecían, se mostraron mapas indicando que el territorio era nuestro poniendo fin a este conflicto; el presidente demostró un perfil diplomático y calmó las aguas. Afortunadamente, este incidente no llego a mayores aunque años más tarde habría otro conflicto con el mismo país del norte.

INTERVENCIÓN PERUANA EN LA GUERRA DE LAS MALVINAS

Una guerra que comenzó un 2 de abril de 1982 y terminó un 14 de junio de aquel año. El papel que jugó nuestro país, pero especialmente el presidente Belaunde, fue crucial para que haya conversaciones de paz mas también hubo apoyo bélico por parte de nuestro país. El presidente demostró una vez más su perfil democrático ante esta situación, pero a pesar de tratar de terminar un conflicto ajeno apoyo en todo momento al país argentino.

Como mencionamos líneas más arriba el presidente dio apoyo completo, inclusive en sus declaraciones: “… el Perú está listo para apoyar a Argentina con todos los recursos que necesite…”. Nuestro país apoyo con naves, aviones, misiles de procedencia francesa; es decir, Perú fue uno de los principales aliados de Argentina a pesar de que algunos países vecinos como Chile no lo apoyaron en un primer momento.

Sin embargo, la intervención peruana no solo fue bélica sino fue conciliadora tratando de llegar a un acuerdo pacífico entre estos dos países beligerantes. Los intentos de Belaunde fueron constantes porque ya iba a conseguir que se firme la paz entre estos 2 países pero todo fracasó porque el gobierno de Margaret Thatcher ordenó el hundimiento de un crucero argentino, vaya casualidad que el misil sea de procedencia peruana. El fin de la guerra se dio el 14 de junio de 1982 con la retención de las islas de las Malvinas por parte de el país rioplatense; recién cuando iba a finalizar el gobierno de Raúl Alfonsín este viajó personalmente a lima para condecorar a presidente Belaunde por el apoyo dado. Inclusive se le levantó un busto por todo lo que ayudó al pueblo argentino durante la guerra contra los británicos.

“…yo no quiero decir todo lo que sé, porque mi intención es propender a la armonía y no a la discordia.”

En conclusión, el desempeño del presidente Belaunde en las relaciones exteriores del país durante su gobierno 1980 – 85, se basó en la diplomacia y en el dialogo. Sólo en casos de hostilidad como lo fue en el conflicto con Ecuador, el presidente tomó las precauciones del caso para hacer lo correcto y que hagan respetar los colores patrios. El presidente Belaunde demostró en todo momento ser prudente e inteligente al tomar las acciones que debía tomar como jefe de estado.

Balance del II Gobierno del 2do gobierno de Fernando Belaunde Terry

Fernando Belaunde retorna al poder, luego de haber sido desterrado Inicialmente a la Argentina por el General Velasco en el golpe de estado del 03 de octubre de 1968, retornando en 1978 al Perú. Ese año el Gobierno de Francisco Morales Bermúdez, convoca a una Asamblea Constituyente, donde Acción Popular no participa y gana el APRA, con Víctor Raúl Haya de la Torre, convocado el proceso electoral, Belaunde es elegido democráticamente el 18 de mayo de 1980, mediante elecciones generales donde se presentaron 15 candidatos de los cuales solo tres tenían verdaderas opciones de ganar.

. Por Acción Popular Fernando Belaunde Terry
- Por el APRA Armando Villanueva del Campo.
- Por el PPC Luis Bedoya Reyes.

“Belaunde obtuvo un triunfo bastante holgado alcanzando el 45.4% del total de los votos válidos, en tanto que Villanueva sumó el 27.4%. Fue la última elección en que el Presidente del Perú, se elegía si lograba superar el 33% de los votos”.

El 28 de Julio de 1980, el nuevo presidente del Perú, asume sus funciones recibiendo un país donde los derechos ciudadanos habían sido permanentemente atropellados, con un Poder Judicial sometido y sujeto a la voluntad del Gobierno Militar.

En Lo económico, la estatización que efectúo el Gobierno Militar, había permitido que el estado manejara prácticamente casi toda la actividad productiva y los servicios fundamentales, las empresas estatales habían aumentado de 29 a 324.

Belaunde recibe un Gobierno fuertemente endeudado, con lento crecimiento interno, la Balanza de Pagos era negativa (Exportaciones vs. Importaciones), la recesión era evidente, las exportaciones se habían reducido de 19 a 10% de los ingresos netos.

En el aspecto regional la inversión pública solo se había centralizado en Lima.

Es en medio de esta coyuntura en que Belaunde jura como nuevo presidente devolviendo, ese mismo día, todos los medios de comunicación a sus legítimos dueños y también pone en vigencia la nueva constitución aprobada en 1979, en lo que se puede calificar, y sin duda lo es, la primera señal de un gobierno democrático y transparente.

De esta forma fue como el presidente Belaunde caracterizó a su gobierno, un gobierno que devuelva la democracia. Denominándolo en su discurso inaugural a su segundo Gobierno como el Gobierno del Quinquenio de la Educación

Establecido el nuevo Gobierno, se encuentra con un serio problema y del cual no había sido informado por la Junta Militar que Gobernó durante 11 años el País, fue la aparición del movimiento Terrorista Sendero Luminoso que ocasionó más de 20,000 muertes. Aunque muchos dicen que Sendero se inició en la época del gobierno de Belaunde, este grupo tuvo sus inicios en los tiempos del régimen militar (1968 – 1980). Con charlas ideológicas en la Universidad de Huamanga (Ayacucho) , Incluso su primera incursión violenta ocurrió un día antes de las elecciones del 18 de mayo de 1980 donde se incendió el local municipal, las ánforas y las cédulas electorales en el poblado de Chuschi en la, hasta entonces, apacible y tranquila ciudad de Ayacucho.

Algo que se le criticó a Belaunde y que influye determinadamente en el balance final de su gobierno fue, que ante estos primeros ataques subversivos el presidente y en especial su Ministro del Interior José María de La Jara y Ureta, se mostraron incrédulos. Posteriormente el Presidente Belaunde reacciona pero no con la energía ni al tiempo que se le esperaba ni por la gravedad que el asunto exigía. En ese entonces nadie se imaginaba que estos actos aislados, eran el comienzo de las dos décadas de terror más grandes que viviría el Perú.

CONFLICTO CON EL ECUADOR.-
En el año 1981 llegan las primeras noticias de un enfrentamiento en la zona de la cordillera del cóndor con Ecuador. Los ecuatorianos pretendían reclamaciones hasta el río Amazonas.
En términos estrictos no fue una guerra, sino solo un grupo de pequeños enfrentamientos o pequeñas escaramuzas ya que Ecuador no reconocía el tratado de 1941. Ante esto el presidente Belaunde tuvo que utilizar a las fuerzas armadas, lo que originó casi un conflicto armado y sobre todo gastos económicos.

Este enfrentamiento también denominado “Falso Paquisha” ya que Ecuador denunció que el Perú había atacado un puesto militar ecuatoriano en la frontera. El gobierno peruano aseguró que dicho incidente había ocurrido sobre territorio peruano. Cuando el ejército expulsó a las tropas ecuatorianas del lado peruano de la Cordillera del Cóndor, Ecuador denunció que el Perú había atacado un poblado ecuatoriano llamado Paquisha. Sin embargo, el Perú demostró, que el poblado no era el que había sido atacado por los soldados peruanos, porque aquel estaba situado en el lado ecuatoriano de la Cordillera del Cóndor. Por el contrario, se demostró que Ecuador había construido en el lado peruano un «falso Paquisha», con la intención de engañar a la comunidad internacional y acusar al Perú de agresor. Con la intervención de la Organización de Estados Americanos y de los países garantes del Protocolo de Río de Janeiro, el gobierno peruano exigió que se obligara a Ecuador al retiro de sus tropas y a colocar los últimos hitos que faltaban, precisamente en el sector de la Cordillera del Cóndor. Sin embargo, aunque los enfrentamientos cesaron, el asunto de la demarcación quedó pendiente.

CRISIS INTERNACIONAL.-

Luego de la guerra con el Ecuador, una grave crisis internacional afectaría fuertemente la economía nacional, sin duda la más fuerte crisis que afrontó el estado peruano se dio en 1983. A esto se suma la caída de los precios de nuestras exportaciones.
Los desastres naturales como el Fenómeno del niño de 1983, aumento la crisis, debido a que causaron grave deterioro en los sectores productivos, lo que origino en dicho año una reducción del PBI en 6%.

“La aguda recesión mundial que llevó a los países industriales a la aplicación de medidas proteccionistas en perjuicio de nuestras exportaciones, mientras se paralizaba el flujo de la ayuda financiera internacional”.

En este contexto, nuestra economía experimentó una acentuada tasa de inflación y una ligera pérdida de sus reservas internacionales. Ante estos incrementos Manuel Ulloa Elías (Ministro de Economía), con un prestigioso equipo de tecnócratas diseñó un ambicioso programa de acción destinado a reactivar la economía. Entre los puntos de este programa estaba controlar la inflación, racionalizar el calendario de pagos de la deuda externa, fijar precios reales para la producción local, etc. Inicialmente los resultados parecían dar sus frutos. Aunque las exportaciones decrecieron ligeramente, se mantuvieron por encima de los 4 mil millones de dólares, La inversión llegó a niveles récord en dicho año: 4.404 millones de dólares (dato obtenido de: El Perú Republicano: De San Martín a Fujimori).
“En medio de esta crisis económica la producción orientada a la exportación disminuyó por factores adversos internos y por la contracción de la demanda externa, viéndose afectada además por la baja de las cotizaciones en el mercado internacional. Sin embargo los servicios financieros aumentaron en 11.4%”


PRINCIPALES ACCIONES Y OBRAS

•En el primer día de su Gobierno, la devolución a sus legítimos dueños los medios de comunicación masiva. (Escrita, radial y TV).

•Reordenó en los primeros 3 meses el aparato estatal, pasando de empresas Estatales a redimes privados.

•Restitución del Ministerio de Justicia.

•Redujo el IGV.

•Fomento los Créditos a las Pymes por US$ 275’MM de dólares

•Ley Orgánica de Municipalidades, para que los pueblos elijan a sus autoridades.•Se Elaboraron las leyes del Cogido Civil, código Penal, Código Agrario, Ley de Sociedades,

•Creación del INADE. (Instituto Nacional de Desarrollo).

•Creación de la DIRCOTE, organismo que capturo finalmente a Abimabel Guzmán.

•Creación de la Policía Aérea, para combatir el Narcotráfico.

•Se impulso la Carretera Marginal, con lo cual el Dpto. de San Martín se convirtió en la Despensa del Perú.

•Priorizo los proyectos de energía eléctrica (Restitución, Carhuaquero, Charcani V y Machu Pichu.)

•La construcción de 7,244 Km. de carreteras, y mas de 1’500,000 metros cuadradas de pistas de aterrizaje.

•Construyo 24 hospitales, 298 centros de salud y 985 postas medicas.

•Aumento las camas hospitalarias de 23,181 a 35,132

•Construyo Conjuntos Habitacionales ( Las Torres de San Borja, Torres de Limatambo, Santa Rosa, Ciudad del Deporte. total 380,000 viviendas.

•El 15 de noviembre de 1980 se creó lo que actualmente es el BANMAT (Banco de Materiales),

•También se crea el Inti como unidad monetaria.

En conclusión se puede decir que en líneas generales fue un buen gobierno aunque con algunos puntos en contra como el desinterés ante Sendero, y los problemas económicos de su gobierno.

jueves, 4 de junio de 2009

BELAUNDE Y ACCIÓN POPULAR, EN EL DESAFIO DE HACER PERÚ

Por: Mesias Guevara Amasifuen

Fernando Belaunde Terry, ex presidente del Perú.


Lima, 01 Junio 2009, Especial para El Informante Perú.- Hace 53 años, un primero de Junio, Fernando Belaunde Terry con bandera en mano, se enfrentó a la dictadura de Odría. Con valentía exigió al gobierno el respeto irrestricto de las libertades democráticas. La iglesia de la Merced, fue testigo de este hecho histórico, que a los peruanos nos ha enseñado que tenemos que actuar con valentía para defender el derecho de los ciudadanos.

De esa gesta, surgió la fulgorante figura de un peruano visionario, que junto a los miembros del Frente Nacional de Juventudes fundara Acción Popular. Por eso, hablar de Belaunde es hablar de Acción Popular y hablar de Acción Popular es hablar de Belaunde.

Acción Popular, fue creada a imagen y semejanza del Perú, sustentado en un ideario profundamente democrático, nacionalista y revolucionario. El Peru Como Doctrina con nobleza encierra una concepción de desarrollo de nuestro país, buscando establecer una sociedad justa, es decir, donde reine la justicia. De manera elocuente y sencilla explica la necesidad de llevar adelante reformas estructurales y profundas, buscando consensos a través de la inclusión social y por eso busca integrar a los pueblos olvidados a través de las elecciones municipales, con el objetivo que a través de ellas surjan las autoridades edilicias, como producto de una elección popular.

Revolucionó y democratizó el crédito. Teniendo en cuenta la conciencia geográfica, estableció el concepto de la conquista del Perú por los peruanos, formulando las cinco Cs de desarrollo (Caminos, Casas, Colegios, Cables y Canales), además de ello, las ecuaciones hombre=tierra, hombre=agua y hombre=energía, restituyendo del Perú antiguo la tradición hidráulica, vial, planificadora y la ayuda mutua. Consolida el fortalecimiento de las capacidades humanas, poniendo en igual dimensión la justa distribución del tener con la justa distribución del saber, por ello formula la educación al encuentro del educando y la dignificación del docente. Rememoró la trilogía andina “no seas ocioso, nos seas mentiroso, no seas ladrón”.

A lo largo de estos años, Acción Popular y Fernando Belaunde Terry han caminado juntos, pensando siempre en el desarrollo del Perú y de su gente, buscando establecer una sociedad justa, predicando al mundo que si es posible que los países en su propio suelo encuentren la solución a sus problemas, que si es posible creer en el potencial creativo e innovador de cada peruano. De allí que con acerto reclama que trabajemos en la consolidación de la identidad nacional, y que para poder lograrlo es necesario integrar lo autóctono con lo extranjero, que es importante que nos reconozcamos a nosotros mismos y que como tal somos un país pluricultural que necesita integrarse, a lo que el llama mestizaje, entendida esta, no solo como biológico sino también como cultural y económico.

En la hora actual el desafío que tenemos los militantes y dirigentes, es seguir por el camino de Belaunde, sin perder la claridad que debemos seguir haciendo nuevos aportes a nuestro ideario. La misma que tiene la virtud de ser flexible y que es capaz de adaptarse a los cambios del entorno, que por cierto son permanentes.

Los cambios que permanentemente se dan en los aspectos políticos, económicos, sociales y tecnológicos, nos obligan a estudiar la realidad nacional e internacional y sobre esa base hacer nuevos aportes. Hoy es necesario e imperativo que cuidemos el ambiente, para lo cual debemos desarrollar la conciencia ecológica. La información viaja a la velocidad de la luz, por lo cual se necesita hacer un uso adecuado de las nuevas tecnologías de información y comunicación, para consolidar el paradigma del acceso universal e integrar a los pueblos alejados. Es decir, además de buscar la integración territorial a través de los caminos, también debemos buscar la integración de los peruanos a través de las supervias de información. Hay la necesidad de profundizar las políticas de estado que nos orienten a consolidar la Ciencia y tecnología, impulsando la Investigación + Desarrollo+ Innovación. Urge la necesidad de crear conocimiento y con ella la ecuación hombre=conocimiento, considerando que el saber nos conduce a la libertad. Tomar conciencia del rol dinamizador que tiene el Crédito, de allí la urgencia de establecer una reforma financiera, el espíritu emprendedor de los peruanos requiere de un apalancamiento financiero, la pyme requiere de un socio estratégico que no tenga alma de usurero.

El mundo globalizado nos exige que tengamos conciencia acerca de la competitividad, la cual debemos adoptar sin atropellar los derechos de los trabajadores, seamos creativos para compatibilizar la rentabilidad con estos derechos y no subordinar al estado a pequeños grupos bajo el pretexto de la inversión.

Por otro lado, el pensamiento estratégico nos señala que el camino a seguir es el que se plasme en un proyecto de desarrollo nacional, el mismo que debe ser construido por los diferentes grupos sociales, políticos, académicos, gremiales y profesionales. Este proyecto de desarrollo nacional debe contener la visión de futuro, la misma que debe ser compartida por todos los peruanos, es decir lo que queremos ser. La misión que nos dice nuestra razón de ser, los objetivos que son los Qué, las estrategias que son los cómos y las políticas que nos permitan implementar las estrategias.

Todo lo que hagamos debe estar inspirado en el principio antropocéntrico que considera al hombre como el centro de nuestros esfuerzos. Nuestros sueños e ideales deben sustentarse en la necesidad de crear una sociedad donde podamos vivir en paz y armonía. Bajo la inspiración de la acción tenemos la obligación de peregrinar por el Perú, predicando esperanza. No solo basta pensar con inteligencia y hablar con elocuencia. “La palabra encuentra eco en la acción”.

Los discípulos de Belaunde y que con honor militamos en Acción Popular, encontramos nuestra fortaleza en el amor y en la inteligencia, por eso actuamos con sabiduría, y no nos dejamos arrastrar por las tentaciones del reino efímero que proporciona la riqueza de la billetera y tampoco por los encantos de la apariencia y del camino fácil, para hacer política no ofrecemos dinero sino trabajo honesto y sacrificado, rechazamos el acto infame de comprar conciencias y en especial el de la juventud. Actuamos con principios, por eso anteponemos la justicia a la codicia, la humildad a la vanidad. Así nos llamen ilusos o idealistas, trabajamos con fervor y conciencia cívica por las grandes mayorías, por hacer una patria grande donde haya oportunidades para todos. Al igual que Belaunde estamos en el desafío de hacer Perú.

(*) Secretario General Nacional de Acción Popular.

Fuente: El Informante

jueves, 14 de agosto de 2008

¡Eh aquí una gran tarea para la juventud peruana!

Construir para mañana:

¡Eh aquí una gran tarea para la juventud peruana!

Ella tiene siempre romántica inclinación a la aventura. Gusta de la audacia y del riesgo, su idealismo es fácilmente explotable por agitadores foráneos que no pudiendo exportar ideas propias, trafican con mal asimiladas ideas ajenas de exótico transplante, a las que apenas añaden de la propia cosecha la infamia incitación al terrorismo.

Pero, esta juventud nuestra, no se deja desviar sino en muy contados y lamentados casos, porque siente la majestad del Perú, porque profesa la mística de la patria, porque sabe bien que las raíces culturales del pueblo son más profundas y remotas que las que se les quiere imponer de contrabando, para servir intereses que no son, por cierto, los de la república.

La juventud siente la misión creadora del Perú, que no es plagiario, sino autor. Que no es borrego de una mana ideológica foránea, sino cóndor andino que se eleva para mostrar el camino ascendente.

Estas nuevas generaciones pujantes son reclamadas para el desarrollo del país. Y, en esta gran tarea, hay ocasión para forjar el carácter, hay campo para el coraje, y se ofrece promisoria la expectativa de crear nuevas riquezas.

La oportunidad que añoran los pueblos conquistadores – Liquidada ya la era colonial – de desbrozar nuevas tierras, de fundar nuevas ciudades, el requerimiento viril del pionero, se ofrecen en nuestro propio suelo a nuestra propia gente joven...

Si la juventud se quiere destacar con la santa ambición de servir, el Perú no les niega esta oportunidad... los que lean nostálgicos, las páginas románticas de la historia, las tienen aquí en blanco, para escribirlas de nuevo, más apasionantes y fructíferas.

Los andes grandiosos y amenazantes, la selva ubérrima, con sus soledades y privaciones, con sus bellezas inéditas, con sus caídas y ascensos, con su territorio que va desde la esperanza de la roca hasta la plasticidad del fango, ocultan riquezas cuya extracción es una invitación al ingenio, un reto al esfuerzo varonil.

Pero, esta es una lucha que requiere sudor, mas no sangre. Trabajo mancomunado mas no insurrección. Ideas, mas no violencia. Héroes de la paz y no de la discordia. Vida y no muerte.

Fernando Belaunde Terry
Conferencia de prensa
Palacio de Gobierno
8 junio 1966

jueves, 31 de enero de 2008

El conflicto del Alto Comaina



EL CONFLICTO DEL ALTO COMAINA

En 1981 las Fuerzas Armadas del Perú tuvieron que responder, nuevamente, con energía a las inadmisibles pretensiones ecuatorianas.
Efectivamente el 22 de enero de 1981 el Mayor EP Rubén Polanco Pacheco -quien piloteaba un helicóptero desartillado de la Aviación del Ejército del Perú que realizaba una misión de abastecimiento, en la zona fronteriza con Ecuador- descubrió ese día, de manera casual, que tropas del Ecuador habían fijado en territorio peruano un Puesto Militar de Vigilancia semiconstruído con material noble. El Mayor Polanco tenía dudas. Hizo otro vuelo de reconocimiento y constató que verdaderamente había infiltración. Los efectivos ecuatorianos atacaron y abalearon alevosamente al helicóptero de la Aviación del Ejército del Perú piloteado por el Mayor EP Rubén Polanco Pacheco, que con mucha pericia logró evadir las balas enemigas. El mismo Mayor Polanco comprobó que también habían sido invadidos los Puestos de Vigilancia Nros. 3 y 4 e inmediatamente informó a sus superiores.

Obviamente no solo el PV-22 había sido levantado por los invasores en territorio peruano, los ecuatorianos habían establecido además varios puestos militares en varios puntos de la frontera nororiental de la Cordillera del Cóndor y ocupado tres Puestos de Vigilancia (abandonados por las fuerzas peruanas en 1978), dos a orillas del río Comaina y el otro muy cerca del río Campana. Los ecuatorianos habían utilizado doble toponimia, logrando confundir a mas de un gobierno.

Astutamente las autoridades ecuatorianas denunciaron que un helicóptero de bandera peruana había sobrevolado sus Puestos de Vigilancia de Paquisha y Mayaico dejando herido a un soldado.

Lo cierto era que el mencionado helicóptero fue el que descubrió la invasión.

El ataque que no tenía ni tiene justificación ante la faz del mundo civilizado, pretendió ser explicado por el país del norte señalando que se había realizado dentro del territorio ecuatoriano, en una localidad denominada Paquisha.

Pronto se descubrió que todo no era sino parte de una premeditada estrategia política, diplomática y militar, destinada a engañar al mundo y aún al propio pueblo del Ecuador. La verdad simple y llanamente era que los soldados ecuatorianos se habían infiltrado durante varios meses en algunos Puestos de Vigilancia (PV) dentro de territorio peruano (PV-22, PV-3, PV-4 NUEVO, PV-4-A, PV-4-B ANTIGUO y PV EL MIRADOR). Se habían instalado cómodamente, edificando infraestructura que aún es posible apreciar y que demuestra las intenciones de permanecer allí por parte de los soldados ecuatorianos. La monstruosidad llegó al colmo cuando se descubrió que uno de esos puestos de vigilancia había sido denominado indebidamente con el nombre de una localidad ecuatoriana Paquisha. Se descubrió la existencia de una falsa Paquisha.

Detrás de toda esta estrategia ecuatoriana destinada finalmente a desconocer el Protocolo de paz, amistad y límites de Río de Janeiro de 1942, firmado sin presión alguna por ambos países -Perú y Ecuador- con la garantía de Estados Unidos de Norteamérica, Argentina, Brasil y Chile y con la concurrencia total de todos los Cancilleres del hemisferio; detrás de toda esta estrategia, decimos, no existían simplemente motivos bélicos. Habían evidentes propósitos políticos como es fácil suponer si consideramos que la zona no posee mayores riquezas, es improductiva y agreste.

El entonces presidente ecuatoriano Jaime Roldós Aguilera, en perfecta sincronización con sus fuerzas armadas, había dispuesto que se ocuparan y reacondicionaran 3 puestos peruanos de vigilancia abandonados -ubicados en la vertiente oriental de la Cordillera del Cóndor entre "Jiménez Banda y el Alto Comaina", esto es en territorio peruano- para inaugurarlos personalmente el 12 de febrero de 1981 (llamado día del oriente ecuatoriano), pretendiendo demostrar al mundo que lo hacía desde territorio ecuatoriano. Estas afirmaciones no son meras presunciones peruanas, sino que están minuciosamente reseñadas en el libro "Paquisha toda la verdad" del escritor ecuatoriano Claudio Mena.

La fuerza armada del Ecuador tenía el firme propósito de adueñarse de lo ajeno. Ya hemos hablado de las modernas instalaciones que habían construido dentro de territorio de soberanía peruana. El buen equipamiento de los soldados invasores indicaba, además, su propósito de establecer una férrea resistencia. Las duras características de esta zona (tupidos bosques y una cadena montañosa), hicieron posible las infiltraciones. El Perú país de soldados y caballeros, como alguna vez lo denominara el ilustre patricio argentino Coronel Roque Saénz Peña, había confiado en el buen tino de las autoridades ecuatorianas.

Por otro lado hay una precisión de orden técnico muy importante: Ecuador esta muy cerca de la cumbre de la Cordillera del Cóndor. Perú esta muy alejado. Por lo tanto resulta muy obvio que el Ejército Peruano no podía materialmente poseer muchos puestos de vigilancia, el PV-3 y el PV-4 eran en estas condiciones, lugares propicios a la rapiña extranjera. Ellos fueron indebidamente tomados por los ecuatorianos, ampliados y fortificados. Se instaló armamento sofisticado. Todo eso haría posible que operaran entre 200 y 400 individuos.

No ha existido, por tanto, como se ha dicho alguna vez por desinformación, abandono culposo ni ha faltado vigilancia. Sencillamente los dos Puestos de Vigilancia están ubicados en dos pequeñas quebradas que convergen en el río Comaina.

Dentro de la siniestra maquinaria de estrategia ecuatoriana, hay que hacer hincapié que ella ha quebrado, además, el acuerdo de statu quo suscrito por los Jefes de Estado Mayor General de los Ejércitos del Perú y Ecuador en 1978.

Conocido el hecho se efectuó una reunión de urgencia en el Palacio de Gobierno del Perú en la que participó, además de los altos mandos militares de las Fuerzas Armadas del Perú, el Mayor EP Rubén Polanco Pacheco, quien descubrió la invasión ecuatoriana. La orden del Presidente de la Republica del Perú Arq. Fernando Belaunde Terry fue el desalojo inmediato, y por la fuerza, de los soldados intrusos.

Luego de la confirmación de la infiltración ecuatoriana, el Comandante General de la V Región Militar del Ejército del Perú General de División EP Eduardo Salhuana Mackee, por orden del Alto Mando de las Fuerzas Armadas del Perú fue designado como Comandante del Teatro de Operaciones del Nor-Oriente. El Perú dio al Ecuador un plazo de 48 horas para que sus tropas desocupen los puestos peruanos, pero Ecuador que contumazmente se sentía en su derecho, envío tropas, y el 28 de enero de 1981, ante la negativa de Ecuador de retirar a sus efectivos del territorio peruano, el General de División EP Eduardo Salhuana Mackee decidió acometer la operación de desalojo. Por tierra los soldados estaban a cargo del Mayor EP Roberto Arias Córdova y los helicópteros, a cargo del Mayor EP Rubén Polanco Pacheco. Quien dirigió el operativo conjunto fue el Coronel EP Raúl Basadre; héroe de este conflicto bélico.

El 29 de enero de 1981 en el Teatro de Operaciones del Nor Oriente (TONO), mediante una operación helitransportada desembarcaron 150 hombres en Comaina. La Fuerza Aérea del Perú descubrió que los ecuatorianos habían instalado una ametralladora antiaérea provista de 4 cañones, la misma que disparaba poderosas balas de 50 milimetros de calibre.

En el PV-22 el Ecuador había infiltrado 120 comandos, 80 paracaidistas y 40 soldados de guarnición. Era imposible realizar un ataque por tierra. Se acordó atacar por el aire.

LAS TROPAS ECUATORIANAS SON DESALOJADAS DE FALSA PAQUISHA

Una flota de helicópteros artillados atacó de inmediato disparando fuego nutrido de cohetes contra los objetivos. Las tropas ecuatorianas se replegaron. Los ecuatorianos se habían preparado para repeler un ataque por tierra, pero no se imaginaban la posibilidad del ataque aéreo. Un grupo indeterminado de ecuatorianos fueron abatidos. En la parte peruana fueron heridos un Sub-Oficial y tres soldados.

El 30 de enero de 1981 se dio la orden de recuperar los puestos a como de lugar, las tropas peruanas procedieron a recuperar el PV-22. Paralelamente aviones A-37B de la Fuerza Aérea del Perú bombardearon la zona. Ese día se ejecutó una acción planificada por el Jefe de Operaciones, General de Brigada EP Jorge Montesinos Mendoza, que fue la primera operación aeromóvil en Sudamérica (operación desalojo, a la que se distinguió con el nombre de “Zancudo”). Se llevó a cabo el Plan de Ataque denominado "Operación helitransportada con caída vertical".

En América Latina era la primera vez que se hacía esta operación. Consistía en que 4 helicópteros atacaban el Puesto - Objetivo disparando fuego nutrido de cohetes y balas. Mientras tanto un quinto helicóptero tenía que aterrizar en el centro del puesto infiltrado.



Antes de iniciar el operativo, se pidió un voluntario para que lo dirija. Se presentó el Capitán EP Mario Angeles.

Como Jefe de la Operación, al mando de una patrulla de 15 soldados, el El Capitán EP Marco Yáñez Rubio subió a ese quinto helicóptero. La misión a cumplir era la de disgregar a las fuerzas ecuatorianas mientras que los demás helicópteros aterrizaban.

Luego de varias horas de combate el Capitán EP Mario Angeles, a bordo del quinto helicóptero, fue el primero en ingresar al Puesto recuperado.

El enemigo no cesaba el "fuego de saturación" es decir disparaban sobre los peruanos sin parar. Mientras que el Capitán EP Marco Yáñez Rubio intentó izar el pabellón nacional peruano, logrando el objetivo, el Cabo EP Roger Ruíz arriaba la bandera invasora. Los derrotados ecuatorianos en su desesperación disparaban contra el pabellón peruano.

Los soldados peruanos de la zona, cuando vieron el pabellón peruano destruido por el enemigo traidor y cobarde, sacaron fuerzas y salieron disparando de sus trincheras. Se logró hacer huir con el rabo entre las piernas a los ecuatorianos infiltrados.

Los otros helicópteros aterrizaron con todos los soldados en tierra, Las fuerzas peruanas persiguieron y derrotaron con 60 soldados a mas de 200 ecuatorianos.

Así se logró la impactante captura del "Puesto de Vigilancia 22" construido por los ecuatorianos en territorio peruano y que fuera bautizado por el enemigo como Paquisha y que el Presidente Belaunde lo calificó de "falso Paquisha". El Capitán EP Marco Yáñez Rubio dirigió la primera patrulla que logró dominar el lugar. A las 13.30 horas las tropas intrusas fueron desalojadas de "falso Paquisha", la misión fue cumplida por dos helicópteros de la Aviación del Ejército del Perú y tres helicópteros de la Fuerza Aérea del Perú. Durante el enfrentamiento murieron 29 soldados ecuatorianos. Por el lado peruano solo hubo heridos.

El propio Presidente Belaunde se constituyó en "Falso Paquisha" a las 17.00 horas de haberse tomado la ubicación por el Ejército, y cuando aún seguían las operaciones contra los otros dos puntos de infiltración ecuatoriana. Belaunde retornó esa tarde a Ciro Alegría, base que él construyera en su primer gobierno. Al día siguiente, un helicóptero ecuatoriano intentó bombardear "Falso Paquisha", sin éxito alguno, bajo la cobertura de dos aviones Jaguar de la FAE que incursionaron en el espacio aéreo peruano.

31 de enero de 1981: El Presidente peruano Arquitecto Fernando Belaunde Terry en "Falso Paquisha" con el comandante general del Ejército General de División EP Rafael Hoyos Rubio y otros dignatarios militares y civiles. Aún se luchaba más arriba en la Cordillera del Cóndor.

FOTO HISTÓRICA. El presidente peruano Arquitecto Fernando Belaúnde Terry (1980-1985) aparece orgulloso con los combatientes. Al lado izquierdo del presidente está el Comandante General del Ejército del Perú General de División EP Rafael Hoyos Rubio. El Capitán EP Marco Yáñez Rubio, Jefe de la heroica patrulla que recuperó falso Paquisha, es el tercero de pie de izquierda a derecha.

Fotografía histórica: El ex-presidente peruano Arquitecto Fernando Belaunde Terry muestra la batería antiaérea múltiple de 4 cañones calibre 50 que las fuerzas invasoras del Ecuador instalaron en el lado oriental de la Cordillera del Cóndor en 1981, es decir en territorio peruano en el conflicto del "Falso Paquisha" cerca al río Comaina peruano. Los ecuatorianos a su posición infiltrada en territorio peruano la llamaron "Paquisha" para engañar a la opinión pública internacional, cuando en realidad se trataba del Puesto de Vigilancia Número 22 (PV- 22 y desde entonces conocido como "Falso Paquisha").

La población ecuatoriana "Paquisha" efectivamente existe, y se encuentra en el lado ecuatoriano. El gobierno ecuatoriano arguyó cínicamente que el Perú había atacado "Paquisha". La estrategia de "la doble toponimia" Ecuador la volvería a emplear en el Conflicto de 1995.

SOLDADOS PERUANOS MUESTRAN UNA PODEROSA AMETRALLADORA MULTIPLE ANTIAÉREA DE 4 CAÑONES DE 50 MM. DE CALIBRE CAPTURADA EN UNA LAS ACCIONES DE ARMAS DURANTE EL CONFLICTO ARMADO DEL ALTO COMAINA. EN TOTAL FUERON DOS LAS AMETRALLADORAS, DE IGUALES CARACTERÍSTICAS, CAPTURADAS POR LOS SOLDADOS PERUANOS, UNA EL "FALSO PAQUISHA" Y LA OTRA EN EL "FALSO MACHINAZA".

Al día siguiente, el 31 de enero de 1981, se recuperó el "PV-3", y el primero de febrero de 1981, se capturó el "PV-4 NUEVO" o "falso Mayaico" erigido por los ecuatorianos.

Las primeras acciones, planificadas por el Estado Mayor del Teatro de Operaciones Nor-Oriental y adecuada a las circunstancias por el Estado Mayor del Destacamento Comaina, fueron ejecutadas por las tropas de la V Región Militar del Ejército del Perú, con el apoyo de la Fuerza Aérea del Perú -aviones que cumplieron misiones de bombardeo y "sombrilla aérea" y helicópteros del Destacamento del Grupo Aéreo Nº 3 que activa en la selva- y por los helicópteros de la Aviación del Ejército del Perú.

Luego de una serie de acciones diplomáticas, el gobierno peruano logra que Ecuador reconozca que las operaciones militares se habían realizado en territorio peruano y el Paquisha al que se referían los ecuatorianos, era, en verdad, “Falso Paquisha”.



FOTOGRAFIA DE LA BANDERA DE LOS INVASORES ECUATORIANOS, CAPTURADA A SANGRE Y FUEGO DURANTE LOS COMBATES QUE PERMITIERON LA RECUPERACIÓN, PARA LA PATRIA, DEL PV-22 (FALSO PAQUISHA). LOS VALIENTES SOLDADOS DEL GLORIOSO EJERCITO DEL PERU QUE TUVIERON EL EXITO DE CAPTURARLA Y CAMBIARLA POR EL VICTORIOSO BICOLOR NACIONAL, POSAN CON ELLA TENIENDO COMO FONDO A LA CABALGADURA QUE LOS LLEVO AL EXITO, UN HELICOPTERO TIPO MIL MI-8T DE LA CABALLERIA AEREA DEL EJERCITO DEL PERU EN EL PV-22 "FALSO PAQUISHA"

El 5 de Febrero de 1981, en otro vuelo de patrullaje rutinario y reconocimiento, nuevamente el Mayor Rubén Polanco Pacheco descubre a 15 Km. Al sur de la guarnición peruana de “Jiménez Banda” un campamento ecuatoriano, el “Falso Machinaza”, infiltrado en territorio peruano, por unos 80 comandos, con bandera y todo, que luego se quedaría con el nombre de “Jiménez Banda 2”.

Posteriormente se descubrió que mas tropas del Ecuador se habían establecido en otros 3 puestos militares y en 3 puntos de la frontera nororiental de la Cordillera del Cóndor y eran los puestos "PV EL MIRADOR", "PV-4-A" y "PV-4-B ANTIGUO".

El 19 de febrero de 1981 continuó la campaña, al conquistarse el "PV Jiménez Banda 2" (Falso Machinaza), para el logro de esto la avanzada de helicópteros de la Aviación del Ejército del Perú inicia una operación para recuperar dicha posición. Se disparan cientos de cohetes contra objetivos ecuatorianos. El desalojo fue casi inmediato y al día siguiente, el 20 de Febrero de 1981, los "PV-4-A" y "PV-4-B ANTIGUO". La conquista mas difícil y heroica fue la ultima. El helicóptero tipo Mil Mi-8T Hip E Nº 576 piloteado por el Mayor EP Rubén Polanco Pacheco, una de las maquinas que portaba tropas de asalto (18 hombres entre tripulantes, oficiales y personal de suboficiales y de tropa), súbitamente recibió un ataque antiaéreo por parte de efectivos ecuatorianos rezagados en su retirada, siendo impactada por el fuego enemigo en una de las hélices, quebrantando de esta manera, Ecuador, en forma sorpresiva y desleal, el compromiso de respetar el cese de fuego. En esta acción murió, víctima de la artera arma ecuatoriana, el Teniente EP Julio Ponce Antúnez de Mayolo, copiloto del helicóptero del tipo Mil Mi-8T Hip E Nº 576; El Mayor Rubén Polanco quedó gravemente herido y no obstante la suerte de su copiloto, actuando con serenidad y maestría condujo su malograda aeronave por la agreste zona hasta clavarse de nariz al río: "para salvar a mi gente" declararía luego.

Sin embargo el segundo helicóptero, piloteado por el Capitán EP José Graham Ayllón, al ver caer al helicóptero guía, se lanzó al asalto.

Ya en tierra, malheridos y sangrantes los valerosos combatientes peruanos del helicóptero alcanzado por las armas enemigas repelieron el intenso ataque del invasor, siendo alcanzado por una bala el Teniente EP Wilson Gonzáles Ramírez, éste fue herido en la cadera cuando desembarcaban los efectivos de la Patrulla dirigida por el. El resto del helicóptero no pudo completar el ataque helitransportado. De inmediato se diseñó un operativo para apoyar a la Patrulla del Teniente EP Wilson Gonzáles Ramírez y ayudar a los heridos del helicóptero impactado por fuego enemigo. Al ejecutarse, las tropas peruanas que llegaron para completar la captura del "PV-4-B ANTIGUO", se dieron con el hecho inesperado de que este ya había sido tomado por el Teniente EP Wilson Gonzáles Ramírez. En esta segunda parte de la campaña, las operaciones las cumplieron las tropas de la V Región Militar del Ejército del Perú con el apoyo de los helicópteros de la Aviación del Ejército del Perú y de la Fuerza Aérea del Perú.

El 21 de Febrero de 1981 la Aviación del Ejército del Perú arrasó las últimas instalaciones militares ecuatorianas que aún permanecían en el territorio peruano.

Sin embargo, en los foros internacionales, Ecuador contumazmente decía que le pertenecía toda la Cordillera del Cóndor. Tuvo que intervenir el Almirante AP Jorge Du Bois Gervasi quien, para refutar las falsedades expuestas por los ecuatorianos, mostró planos y señaló coordenadas de latitud, para que finalmente los ecuatorianos reconozcan ante el mundo que los puestos tomados por el Perú no estaban dentro del territorio ecuatoriano.

Al mando de las tropas de la Fuerza Aérea del Perú estuvo el Coronel FAP Apolinario Figueroa (hoy General FAP en retiro). Este Oficial estuvo en el entierro de dos soldados ecuatorianos, muertos en el enfrentamiento. En esta ocasión lamentó la muerte de ellos, pero advirtió que nunca habrá descanso para defender las fronteras y que aquel que pretendiera mancillarlas encontraría una respuesta y así fue.

El valor y arrojo de los soldados peruanos permitió frenar con efectividad la acción de los invasores, expulsándolos del territorio que siempre ha sido y seguirá siendo peruano.

La fuerza armada peruana superior en todo a la del Ecuador, jamás estuvo dispuesta a sobrepasar los límites señalados por a ley y por la razón.

De esta manera la infiltración de soldados ecuatorianos había terminado, pero el Ecuador, resentido, humillado y ridiculizado ante la comunidad internacional, a causa de toda la astracanada montada por su diplomacia y que no le daría los resultados que esperaba, no escarmentaría y volvería a las andadas para pretender lavar la imborrable afrenta recibida en el Falso Paquisha, creando otro conflicto en la Cordillera del Cóndor, esta vez en la zona del Alto Cenepa, sin conseguir una vez mas su objetivo de salida soberana a los ríos Marañon y Amazonas.

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Ricardo Burga Errea

Juventudesap

Hoy al igual que ayer... El Perú defiende lo suyo

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sábado, 8 de diciembre de 2007

Devoto de la constitución

Devoto de la constitución
Dr. Luis Bedoya Reyes
Fundador del Partido Popular Cristiano

Cuando me invitaron a participar en este homenaje a don Fernando, pensé en el clásico discurso académico, pero reflexioné: ¿de quién se trata? Se trata de un hombre que por título propio ha entrado a la historia y a quien, desde hoy, la historia sabrá juzgar. Pero la historia no sólo puede y debe escribirse sobre la base dela información conocida, pública, a partir del dato cierto que viene de una memoria, una exposición o una crónica.

Para que la historia referida a una fuerte individualidad que ha gravitado en el destino de millones de hombres sea completa, es necesario que esa historia se abra pero que se abra para conocer la intimidad, la profundidad cierta del hombre de quien estamos hablando, y entonces pensé: antes que escribir y leer más vale dejar libre a la espontaneidad, los recuerdos, lo que de él te consta, lo que cerca de él viste, sentiste, experimentaste. Y entonces decidí: librea lo espontáneo porque lo que brota así tiene la autenticidad de lo íntimo y de lo sentido.

Hay en Belaunde varias facetas muy propias que han ido mostrándose conforme su vida ha transcurrido. Hay una que siempre me impresionó porque debió aposentarse en él desde la infancia. Siempre fue un hombre orgulloso de su alcurnia y en ella vivió pero simultáneamente sintió la química de atracción recíproca con el pueblo. Nunca abandonó la prosapia de su apellido, la distinción en las maneras, el buen vestir, la elegancia en la frase. Arquitecto por vocación, la euritmia, el equilibrio, era su ley y sin perder ni disimular alguno de esos atributos se desplazaba entre masas humanas y la dirigía como si fuera su natural hábitat.

Belaunde fue un hombre que en todo instante mantuvo el orgullo de sus orígenes arequipeños y de sus apellidos de ancestro: Belaunde y Diez Canseco; y de ellos conoció y aprendió en la voz de su padre durante el largo destierro decretado por la dictadura de Leguía el año 1924. Niño aún, huraño y rebelde, llega a Francia y no es en el Liceo donde va a recibir conocimientos sobre el Perú, sino de su padre quien marca en él –en mi concepto- el más grande y el más profundo de los sellos. Esta docencia constante de don Rafael acompañó a Belaunde a lo largo de su primer gobierno no sólo en el consejo frente a los desafíos que enfrentó ese gobierno sino además en la entereza de las decisiones sugeridas. Don Rafael fue un hombre que además de quererlo entrañablemente sentía al hijo realizado en su responsabilidad. Muchas veces me pregunté: ¿ vería don Rafael en don Fernando cumplidos los sueños que más de una vez abrigó para sí?

Don Rafael debió transmitirle el orgullo del terruño, esa especie de República especial que los arequipeños han creado para sí: chacareros, no hacendados y nunca gamonales; orgullosos de tener apellidos tradicionales no hechos a base de oligarquías o plutocracias sino forjados en esa dignidad provinciana profunda, que nace de sentirse responsable por los demás, por “el común”, en una escala de dirección y responsabilidad que brota espontánea y el pueblo exige en la emergencia y la decisión y los “notables” cumplen como si fuera mandato.

Y don Fernando conoció, a través de su padre, no sólo de sus ancestros y de la tierra y tradición arequipeñas, sino que bebió historia republicana en capítulos que tendrían gravitante influencia en su vida y reflejaban la admiración reverente que don Rafael tenía por don Nicolás de Piérola y su liderazgo cívico. Y es de allí de donde nacen esos gestos realmente sorprendentes de Belaunde imaginando al “califa” entrando por Cocharcas a caballo y que él lo traduce, emocional y físicamente, en el hombre de la bandera que se levanta un primero de junio y a la dictadura le impone plazo inmodificable para que su candidatura presidencial sea inscrita.

Es el “califa” presentado en el verbo ardiente de su padre de donde debió nacerle a don Fernando esos gestos tan singulares de escapar a nado desde el Frontón, de llegar rebelde hasta Arequipa y hacer barricada con los adoquines de las calles y, ya después de ejercido el poder, de viajar desde el destierro a Buenos Aires para sorprender en Lima al Gobierno y presentarse como nuevo Piérola por Cocharcas, hasta que la dictadura lo detiene.

Igualmente, como en las cartas del “califa”, tiene esa elegancia precisa y gráfica, llena de colorido en sus expresiones: “dl pueblo lo hizo”, “el Perú como doctrina”. Francisco Miró Quesada Cantuarias ha tenido que hacer un esfuerzo filosófico extraordinario para explicarnos en un estudio excepcional –releído por mí tantos años después- como era eso de que el Perú fuese doctrina pero, sin embargo y más allá de cualquier debate ¡qué hermosa frase, qué bien cae, cómo cala en la gente! Cómo la gente sin entender la vive y es que hay adhesiones y simpatías que están mas allá de la razón, cuando al hombre con imaginación y carisma le brota la frase. Suelta una frase que liga y que pega y que nadie se ocupa de preguntar en qué consiste exactamente pero ¡qué bien suena, qué bien se siente!

Lo mismo ocurre cuando recoge la tradición de la minka y los lemas que gobernaron el imperio de los incas, después de haber recorrido el país con los muchachos que integraban el Frente de Juventudes. Anecdóticamente, recuerdo que en una manifestación de protesta que tuvimos en tiempos del segundo gobierno de Prado, Javier Alva Orlandini que estaba dentro de los que dirigían ese grupo, encontrándonos en el Jirón de la Unión, competía conmigo para ver cuál de los dos era cargado primero por sus respectivos partidarios. En esa protesta callejera y multitudinaria estábamos a la altura de la Iglesia de la Merced, cuando el médico Enrique Cipriani, dirigente nuestro y padre el actual Cardenal del Perú Juan Luis Cipriani, recibió una bala en la pierna y ahí alojada lo acompañó hasta su muerte. Fuimos disueltos por la policía a caballo en la Plaza San Martín. Hermosos momentos juveniles en los cuales va apuntando lo que después de aspirantes, llega a ser cada uno en su momento y su tiempo.

En Belaunde el “califa” inspira la belleza en las frases: “que importan gotas de mi sangre en esta plaza donde derramó la suya Tupac Amaru” dicha en el cusco al ser agredido; y esa inspiración en la frase no nace de un cálculo, de una geometría mental, nace de una espontaneidad que viene de adentro porque se siente. Eso era Belaunde, igual que el Califa pero modelado por su padre don Rafael.

Para mí, nada reúne la belleza breve y casi monosilábica de su última expresión nacida de lo hondo de su alma: “¡Espérame!”. “¡Espérame!”, le dice a Violeta el día de su sepelio, y se hizo esperar lo menos posible porque estaba dispuesto a llegar cuanto antes a encontrarse con la mujer que lo acompañó entrañablemente unida en la etapa más importante de su vida. Hay, entonces, en la biografía de las personas episodios que no resaltan publicados porque terminan cogidos por el frío relato oficial y solemne que no hace vibrar como vibra el recuerdo cuando se expresa como conversando.

Belaunde tiene esa primera herencia que lo marco todo el periplo de su vida desde el año 35 en que regresa al Perú hasta el instante en que muere. Pero este hombre tiene una extraña capacidad de ósmosis, asimila el Perú recorriendo el país, viviéndolo, sintiéndolo y durante toda la campaña con la que se inicia en la política va aprendiendo y sacando conclusiones: Perú país fragmentado, país invertebrado que tiene que organizarse y, desde entonces, visualiza la necesidad de las carreteras, la necesidad de que los pueblos del Perú a través de la comunicación, en todas sus formas, se integren porque el nuestro no es un país, sino varias naciones dentro de un territorio. No es solo la lengua, los hábitos y las creencias las que nos distancian del ande, sino que dentro del ande mismo la separación entre el norte y el sur a veces genera pueblos muy diferentes en sus costumbres. No somos una sola nación, sino somos varias naciones superpuestas, unas más profundas que otras.

Belaunde entró, entonces, a conocer en la profundidad de esa verdad cuál es la herencia real, auténtica y todavía viva del pasado prehispánico del Perú, y se inició, políticamente, alternando con capas populares que se sentían postergadas, marginadas. Fue la sencillez de su mensaje, la autenticidad de su palabra lo que convierte ese pueblo en un espontáneo liado que no lo va a abandonar a lo largo de su lucha.

Algunos historiadores han comparado a Fernando Belaunde como una segunda edición de don Augusto B. Leguía en cuanto a la obra pública. No. Belaunde entendió como Leguía que el camino era el principal factor de integración y, en su primer gobierno, fijó las rutas más importantes pero romántico, soñador al fin, ve más allá y sueña con la Marginal de la Selva. Yo supongo que Belaunde debió inspirarse en los estudios del Hudson Institude que, por los años 30, dentro de una concepción geopolítica del continente, planteó la posibilidad de un camino longitudinal que recorriera, paralelo a los océanos, todo el centro de América del Sur y que, utilizando simultáneamente vías terrestres y fluviales, pudiera conectar el Río de la plata en la Argentina con el Orinoco en Venezuela.

Ese proyecto, aparentemente irrealizable, Belaunde lo hizo en el tramo peruano y lo hizo completo. Y demostró ante la risa de algunos tontos que lo imaginaban meramente un soñador que más arriba de la longitudinal de la selva podía realmente encontrarse en el recorrido de los ríos confluentes al Amazonas, toda la direccionalidad correspondiente para terminar en el Orinoco. Y él hizo, como explorador, ese recorrido y demostró al mundo, y sobre todo a los peruanos que había la esperanza de poder alargar la Marginal de la Selva hasta el Caribe, recorriendo el Orinoco.

Hay en Belaunde, hasta en la obra pública, ese sentido especial y extraño del ensueño, de la inspiración, de no quedarse en lo común, en lo sitiamiento que se le hacía para tratar temas que evidentemente no eran de su agrado, era cogerlo a uno del brazo, llevarlo por corredores hasta terminar en el gran comedor de Palacio y mostrar ahí sus maquetas en que principalmente, su Marginal de la Selva. Enseñaba lo que estaba haciendo sin decir que no le agradaba tratar el tema del que se estaba hablando.

También hay en Belaunde una evidente decisión para llevar adelante reformas en la estructura del Estado. En su primer gobierno, y me refiero a él porque me tocó estar muy cerca del presidente como su ministro de Justicia primero y como alcalde de Lima después, su obra de infraestructura básica cambió y transformó el país en aspectos en los que el país mayormente no ha reparado. ¿Saben lo que significó, por ejemplo, la creación del Banco de la Nación?, pues que terminaba para siempre en el Perú el dominio del poder del dinero en las decisiones más importantes de la república.

Para mí su primer gobierno es subyugante, y me felicito que Alan García esté aquí ahora porque si bien la confrontación mayor fue con ellos, también nos trajo esa etapa política incomparables experiencias cívicas y democráticas. Es que esa generación y la inmediatamente anterior demostraron que en política nacional se puede ser competidores y hasta adversarios pero no necesariamente enemigos, y que la gente ideológicamente y, sin embargo, mantener la fraternidad.

Yo saludo y alabo siempre que veo reunidos en la misma mesa a personas de tanta diferencia de criterios políticos, más de una vez incompatibles. Por eso cuando me enteré que además de Valentín Paniagua –era normal que aquí estuviera- iba a venir Alan García dije: ¡qué buen ejemplo! Y por eso, Alan, te felicito públicamente.

En la generación anterior hay destacados antecedentes. El segundo gobierno de Manuel Prado, por ejemplo, también enseñó mucho al país en cuanto a buenas maneras y relación con los adversarios, aun cuando tampoco le ha sido nunca reconocido. Él llamó al gobierno a quienes habían sido sus enemigos políticos: llamó a un hombre que no quería a los Prado y marcó distancias al escribir su “Historia de la República”, Jorge Basadre, quién fue su ministro de Educación; llamó a otro hombre que estaba enfrentado a los Prado y principalmente a los de su generación, Raúl Porras Barnechea, designado ministro de Relaciones Exteriores; llamó a hombres que habían mantenido una actitud relativamente prescindente o lejana, como Víctor Andrés Belaunde y Luis E. Valcárcel; pero, sobre todo, llamó y llevó en su segundo gobierno para que manejara la economía del país a su archí enemigo, a don Pedro Beltrán.

No hemos reconocido nunca esos méritos a Prado, pero este hombre enseñó modales y formas de la democracia europea que, ojalá, fueran recogidas en la época actual cuando nadie reunía en la votación electoral mayoría absoluta, por lo que todo gobierno está obligado a concertar y entender que ya terminó la época de quienes imaginaban verse respaldados por votaciones consagratorias y ser “la última coca cola en el desierto”, como dicen los muchachos.

Belaunde comprendió muy bien la necesidad de un pacto político en 1963; y ahí sí tengo un cuasi secreto. Acción Popular y la democracia Cristiana se habían peleado muy feo, primero en el parlamento desde el año 57 y después compitiendo en la elección del año 62. Todo parecía indicar que sería imposible una aproximación.

Yo creo ahora –con el respeto que me merecen las intimidades ajenas- que ya había comenzado don Fernando Belaunde a mirar con ojos especiales a Violeta, porque el artífice de esa conjunción entre l democracia Cristiana y Acción Popular fue don Javier Correa Elías, padre de Violeta y presidente del Partido Demócrata Cristiano. Y, por lo menos yo, notaba la deferencia con que don Fernando trataba a don Javier. Lo trataba como un hombre al cual- imagino- ya miraba como el hombre que sería en algún momento su suegro. Con esa reverencia tan singular, me parecía a veces un muchacho enamorado que hacía méritos ante el padre de ella. Todos hemos vivido esas circunstancias, no importa a qué edad, pero la hemos vivido; y cuando nos entregamos, vamos amarrados de pies y manos aunque conservando siempre los hombres la última palabra, porque por algo gobernamos y manejamos el hogar, y esa última palabra rendida es: “si amorcito”.

Se ha dicho que Fernando Belaunde hizo obra de infraestructura física (caminos, vivienda, irrigaciones), pero no reforma del estado. Como decía en momentos anteriores a la llegada de Alan García, yo sí observé en Belaunde decisión, por ejemplo, para la creación del banco de la Nación , cortando las derivaciones viciosas que se habían producido, alterando el espíritu normativo que debió respetarse en el Banco Central de Reserva y en la caja de depósitos y consignaciones, señalados por l Misión Kenmerer en 1931, llamada por el Perú durante la crisis mundial de los años 30.

Con la creación del Banco dela Nación se quebró el poder político de los bancos privados que gobernaron los directorios de ambas instituciones. La plutocracia –si alguna vez existió como tal en el Perú- perdió su poder político y su capacidad de control sobre las decisiones del poder constitucional. Esta fue, en mi concepto, muy importante reforma en la estructura del Estado peruano.

Pero, donde en verdad se revoluciona política y administrativamente esa estructura es cuando –después de 40 años y corriendo todos los riesgos- convoca a elecciones municipales. ¿Qué las tenia seguras? Mentira. Y soy testigo de extraordinaria excepción, porque me pidió varias veces, siendo yo su ministro de Justicia, en el primer gabinete, que fuese candidato a la alcaldía de Lima y yo me negué con tenacidad desesperada, no sólo porque estaba muy contento como ministro, sino porque de administración municipal apenas conocía lo que había aprendido en el curso de Derecho Administrativo en la Universidad de San Marcos. Además, sin decirlo, sentía esa candidatura como una especie de capto di minucia, una disminución en mi categoría de ministro de Estado, rebajado a candidato municipal. Veía además mi muerte política, pues era fija la derrota por una razón muy simple: los votos del APRA con los de Odría, unidos ya en alianza, sumaban casi dos veces más que los votos nuestros. Finalmente acepté, gané y aquí estoy.

Políticamente, Belaunde era sufrido para el castigo y devoto de la constitución. ¡Cuantas veces golpearon a Belaunde con la censura de sus ministros! Fernando León de Vivero encabezó la lista de quienes censuraron al ministro de Agricultura porque no contestó –en una interpelación- cuánto se pagaba por el kilo de pallares en Chincha. No es que no se inmutara cuando le censuraban ministros y especialmente le dolió la censura a Trelles; sin embargo, Belaunde siempre mantuvo un gran respeto por Haya de la Torre. Recuerdo que siendo ministro por lo menos lo invitó dos veces a Palacio de gobierno a dialogar. Sabias que del APRA se puede prescindir pero contra ella no es conveniente gobernar.

¡Cuantas veces lo insinuaron sus amigos militares dar un golpecito estilo Fujimori 1922! Nunca prestó oídos. No se imaginaba a sí mismo como un hombre que pudiese traicionar lo más profundo de sus ideales y, sobre todo, que pudiera incumplir el más escrupuloso respeto a la ley y a la constitución. Y sufrió todos esos embates como sufrió lo que nuestra primera experiencia en un parlamento democrático y plural, con oposición mayoritaria que prácticamente cerraba el camino al gobierno en todo lo que no fuera convenido. No sé si en ese primero gobierno pasó por su mente disolver el Parlamento adverso; pero su voluntad, si hubiera pasado detuvo semejante idea.

Las dos reformas de Estado, la del Banco de la Nación como recuperación soberana del manejo financiero de la república y las elecciones municipales como devolución al pueblo de su derecho a elegir sus autoridades locales, fueron dos actos que transformaron profundamente la estructura del Estado y que, sin embargo, poco se ha remarcado en su trascendencia.

Lamento la brevedad tirana del tiempo que no me permite relatar sabrosos diálogos cuando nos dirigíamos a presidir e intervenir en congresos y actos célebres realizados en el Palacio Municipal, o cuando, sin más compañía que la mía, puso término después de dos horas de diálogo, en forma abrupta, dura y tajante a la reunión solicitada por los más altos dirigentes de la International Petroleum.

Pero para el análisis histórico, para que algún día se rinda tributo pleno a un hombre superior, para que no sean simplemente sus gestos externos o sus modos, para que la figura salga nítida y plena como es, a ustedes acciopopulistas que están aquí, les pido que algún día escriban lo que les conste como verdad en la vida profunda y cierta, espontánea y vital de Belaunde; para que cuando se escriba la historia con la serenidad que da el tiempo, que es el único que termina haciendo justicia, se pueda escribir con el conocimiento de quienes han relatado lo que vieron, lo que sintieron y lo que les consta.

Por eso quería venir tarde con un testimonio especial porque el derrocamiento de Belaunde en su primer gobierno es un hecho que no se origina en actos de su gobierno y que tendrá que investigarse y explicarse con la tranquilidad del tiempo y vistos los relatos ya escuchados privadamente a sus principales autores. Digo esto porque cuando en 1969 llegué a Nueva York, invitado en mi condición de alcalde de Lima, ejercicio de la función para la que fui elegido –y no sé porque, porque el día mismo de la revolución de octubre de 1969 coloqué a media hasta la bandera nacional en el palacio Municipal en la plaza de armas de Lima, lo que nunca me perdonaron Velasco y sus adlátares- invité a don Fernando a almorzar en el hotel en el que estaba alojado y llegó con Violeta.

Se sintió orgulloso de ser reconocido por peruanos que están en el personal de servicio del hotel y por algunas personas connotadas que se aproximaron a saludarle. Y entró a analizar el golpe revolucionario. Fue vehemente y enfático al sostener que su caída fue un “cuartelazo más” en la larga historia republicana de los cuartelazos, y noté que no lo agradó mi análisis de esos hechos.

Para mí el denominado “gobierno revolucionaria de las fuerzas armas” fue una revolución “nasserista” con un signo revolucionario antiimperialista, antiyanqui, tercermundista, vecino al mundo oriental, inspirado en el pensamiento y gobierno del general Nasser en Egipto; pero fue, además y quizás fundamentalmente, un golpe medido y calculado, pensando en otros horizontes y recuerdos. Vivos están muchos militares que participaron y habría que preguntarles por qué hicieron una revolución ambivalente.

Lo único que si puedo decir ahora como testimonio es que cuando desde Lima, y con calificados dirigentes populistas y apristas de esa hora, intentamos comprometer a militares en un contragolpe, absurdo en ese momento por las dimensiones contrapuestas, siempre encontramos la misma respuesta final en oficiales generales: “quien vaya contra esta revolución es traidor a la patria para nosotros”. Sostengo que nuestros historiadores y politólogos quizás por prudencia, todavía no se han puesto a investigar a fondo cuáles fueron las verdaderas motivaciones del derrocamiento de don Fernando el año 1968.

En la vida política de Fernando Belaunde hay tres etapas: las dos primeras con un mismo signo, que fue el retorno a la vida democrática y su afianzamiento institucional. En ese aspecto su segundo gobierno, que algún día analizaremos, fue más rico que el de 1963 – 1968. La tercera etapa política de Belaunde fue la de su magisterio como patriarca, con una autoridad que el pueblo le concedió sin voto y por acto de reconocimiento unánime.

Belaunde ocupó por derecho propio lo que el pueblo ya había reconocido en otros dos patriarcas y desde posiciones muy diferentes: la de don José Luis Bustamante, cuya palabra siempre fue docencia y cuya conducta siempre fue ejemplo, y la de Victor Raúl Haya de la Torre que, anciano ya, entrega su vida en la asmblea constituyente y ayuda al Perú a salir de otra dictadura, que había durado también diez años y que ya en su ancianidad recoge el respeto de su pueblo por la sinceridad de su palabra, por su entrega permanente a los ideales que vivió y transmitió, y en los que murió ejemplarmente.

Si Fernando Belaunde, José Luis Bustamante y Víctor Raúl pudieran hablarnos en este momento seguramente nos dirían: “Déjense de homenajes y asuman responsabilidades porque el Perú esta en peligro”.

Y encontrándonos aquí hombres representativos de la herencia política y moral que esos tres hombres nos legaron, podríamos preguntarnos –y esto lo digo a titulo estrictamente personal, y se lo digo a Alan García y a Valentín Paniagua aquí presentes con esa misma espontaneidad que he procurado mantener a lo largo de esta exposición -: ¿ no tienen ustedes la sensación de que es la democracia la que está en peligro, que es el sistema democrático el que está en el escrutinio popular y no solo las personas que hoy nos gobiernan? ¿hemos tomado conciencia de que como país nos venimos equivocando ya muchas veces y en vez de elegir representantes de fuerzas constituidas nuestro pueblo termina votando a favor del outsider que mejor lo impresiona, y que buena parte de la responsabilidad nos toca a los políticos por no haber educado a nuestro pueblo, enseñándole a escoger y decidir, y nos hemos colocado en la cómoda posición de quienes solo toman cuentas a quienes gobiernan y se desatienden de su corresponsabilidad política?

Me pregunto si no ha llegado el momento de meditar en formas de apoyo y solución a los problemas de un gobierno que día a día tiene más corta la capa de oxígeno y que su colapso nos puede arrastrar a todos y hasta cambiar el curso de la historia de la república por los profundos desencantos de este pueblo. Quizás podamos –y esto también lo propongo a título personal- acordar una tregua benévola que no es una suspensión de hostilidades políticas, sino el buen propósito para que el gobierno haga lo que es su deber hacer. Por lo pronto, reajustar su presupuesto para atender a la gente humilde a la que realmente no le alcanza lo que gana, cuando gana.

Alguna experiencia puedo exhibir, pues después de ocho años de docencia en el colegio militar Leoncio Prado en plaza que gané por concurso enseñando literatura y gramática, y por cuyos servicios tengo una cesantía de 280 nuevos soles al mes que –gracias a Dios- puedo entregar a mi mujer para sus gastos personales y ella me dice que no le alcanza para nada. Yo le digo: “¿cómo vivirán hogares de cinco o más personas donde su ingreso total es menor a lo que recibes?”. Meditemos si no será conveniente y llegado el momento de meternos todos juntos a asumir la responsabilidad que el país nos reclama....Ahí los dejo, para reflexión y en buen recuerdo de don Fernando.

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Congreso de la república, miércoles 4 de junio de 2003Homenaje en el primer año del fallecimiento del Presidente Belaunde.
..."Es al pueblo a quien corresponde tomar las decisiones"